jueves, 26 de agosto de 2010

Puente de Aviñón o Pont St-Bénézet

La siguiente parada de nuestra visita era el Puente de Aviñón también conocido como el Pont St-Bénézet, es un famoso puente medieval sobre el río Ródano. Cruzaba desde la ciudad de Aviñón hasta Villeneuve-lès-Avignon. Representa el desarrollo técnico alcanzado en el siglo XII.
Según la leyenda, la construcción del puente fue inspirada por san Bénézet, un niño pastor local al que los ángeles mandaron construir un puente sobre el río. Aunque al principio fue ridiculizado, él dramáticamente «probó» su inspiración divina alzando milagrosamente un enorme bloque de piedra. Obtuvo apoyo para su proyecto de ricos mecenas que formaron una Hermandad del Puente para dotar a la construcción del mismo. Después de su muerte, fue enterrado en el propio puente, en una pequeña capilla que permanece en una de las pilastras supervivientes del puente, en el lado de Aviñón.
El puente tuvo una gran importancia estratégica pues era el único puente fijo que cruzaba el Ródano entre Lyon y el mar Mediterráneo. También era la única manera de cruzar por río entre el Comtat Venaissin, un enclave controlado por el Papa, y la propia Francia bajo la autoridad del reyes de Francia. La orilla izquierda controlada por la corona francesa, estaba dominada por una formidable fortaleza de la Tour Philippe le Bel y la ciudadela de Villeneuve-les-Avignon. En el lado de Aviñón, el puente pasaba a través de una gran puerta pasando a través y por encima de la muralla de la ciudad y saliendo a través de una rampa que llevaba hacia la ciudad.

El puente en un principio cruzada el río Ródano entre Avignon y Villeneuve-lès-Avignon en la orilla izquierda. Fue construido con una longitud original de unos 900 metro. Sobre las pilastras de piedra de un puente romano se tendió primero un puente de madera, que fue destruido por su asedio francés durante la cruzada albigense. Posteriormente fue reconstruido varias veces, ya en piedra, padeciendo numerosos derrumbes durante las crecidas del río.
Al final, después de una fuerte crecida del Ródano el puente quedó en las condiciones que presenta actualmente, fuera de uso, pues la inundación se llevó gran parte de la estructura. Fue posteriormente abandonado y no se hicieron más intentos de repararlo. Desde entonces, los arcos supervivientes se han ido cayendo sucesivamente o han sido demolidos.
Actualmente quedan cuatro de los veintidós arcos que tuvo. Sobre uno de ellos hay una pequeña capilla románica, llamada de san Bénézet o de san Nicolás. El primer nombre obedece a que es el lugar en que se enterró el cuerpo de san Bénezet, el segundo a que estaba dedicada a san Nicolás, patrón de los marineros del Ródano.
Inicialmente rezaron en la capilla de san Nicolás en el propio puente, donde estaba también enterrado el cuerpo de san Bénézet, pero la progresiva decadencia del puente llevó a los clérigos a rechazar celebrar servicios por miedo a un derrumbe total.

La catedral de Notre-Dame-des-Doms de aviñon

Tras visitar el palacio de los papas nos acercamos a ver la catedral que estaba al lado. La catedral de Notre-Dame-des-Doms (Cathédrale Notre-Dame des Doms d'Avignon) Pertenece al estilo románico.


La torre oriental fue destruida en el año 1405, durante el sitio de la ciudad por el Papa Luna.

Se le fueron añadiendo capillas desde el siglo XIV en adelante. El ábside se demolió y reconstruyó más amplio, cogiendo también terreno al antiguo claustro medieval.












Su rasgo más destacado es la estatua de plomo dorada de la Virgen que corona la torre occidental.




























El mausoleo del papa Juan XXII es una de las obras más bellas dentro de la catedral, obra maestra de la talla gotica del siglo XIV.







Tiene tribunas de estilo barroco, en la nave y en el coro.
Es la sede del arzobispo de Aviñón. Destaca su pórtico que es de estilo próximo al arte romano antiguo.

Tras visitar La catedral nos acercamos a un puesto de kebap para pillar algo para comer (otra odisea explicarle a un emigrante de segunda generación que ni hablaba bien francés y de ingles olvídate lo que queríamos eso si el tío se partía el pecho) y mientras dábamos buena cuenta del kebap vimos que había una manifestación de jóvenes en contra de la propuesta del gobierno del contrato de primer empleo, se veía a la policía escoltando la manifestación que se disolvió después de un rato de protesta en la plaza.

Palacio de los papas de Aviñón

El Palacio de los Papas es uno de los más grandes e importantes edificios góticos medievales de Europa. Es uno de los muchos lugares a los que se llama «Palacio de los Papas». Forma parte del Patrimonio de la Humanidad junto con el Petit Palais, la catedral y puente sobre el Ródano, además del antiguo recinto amurallado.






Aviñón se convirtió en la residencia Papal en 1309 como papa Clemente V, no deseando enfrentarse al violento caos de Roma después de su elección trasladó la Curia Papal a Aviñón. El papa Juan XXII estableció allí un magnífico establecimiento, pero la reconstrucción del viejo palacio obispal fue empezado en serio por el papa Benedicto XII.











El lugar elegido fue un afloramiento rocoso natural en el borde norte de Aviñón, por encima del río Ródano. Allí estaba el viejo palacio episcopal de los obispos de Aviñón. La elección de este lugar permite a los autores dar altura al conjunto de manera que resulta más impresionante y puede verse desde muy lejos.


El Palacio se construyó en dos fases principales con dos segmentos distintivos, conocidos por el Palais Vieux (Palacio Antiguo) de Benedicto XII y Palais Neuf (Palacio Nuevo) de Clemente VI.


El edificio fue enormemente caro, consumiendo gran parte de los ingresos papales durante su construcción.


Los papas dejaron Aviñón en 1377 pero esto provocó el cisma papal época en la que los antipapas Clemente VII y Benedicto XIII hicieron de Aviñón su sede hasta 1408. El último fue aprisionado en el Palacio durante diez años después de ser asediado dentro en 1398. El edificio permaneció en las manos de fuerzas antipapales durante algunos años.











La verdad es que la visita fue bastante decepcionante dado que después de visitar el vaticano teníamos una idea sobre lo que veríamos dentro del edificio las obras de arte, las estatuas los tapices y nos encontramos que cuando los papas volvieron a Roma se lo llevaron todo y que los distintos conflictos posteriores acabaron con lo poco que quedaba, arquitectónicamente muy chulo pero la decepción fue bastante grande.








miércoles, 25 de agosto de 2010

Aviñon

Tras salir de arles nos dirigimos a Aviñón tras llegar a la ciudad nos buscamos la calle donde estaba el hotel que habíamos reservado días antes para hospedarnos, pero por más que pedíamos indicaciones la gente no savia indicarlos al final el portátil donde teníamos el mapa se nos quedo sin batería, y tuve que acercarme a una marquesina de metro y buscar la calle en el mapa y después hacerle una foto con la cama para guiarnos, al llegar a la calle en cuestión que estaba en mitad de un polígono no veíamos el hotel por ningún lado y llamamos a la recepción del hotel tras un rato de hablar con el recepcionista con nuestro ingles cutre, este nos indicaba si veíamos el castillo y nosotros le decíamos que que castillo ni que leches que estábamos en un polígono industrial, entonces Sandra tubo un arranque de genialidad y se dio cuenta que el hotel que habíamos reservado estaba a 25 kilómetros de Aviñón.



Por lo que buscamos en la guía otro más cercano al final encontramos uno que cuando llegamos nos dimos cuenta que era el típico hotel picadero, tras dejar las maletas fuimos a buscar un lugar donde papear , por suerte encontramos en un centro comercial cercano el único sitio abierto en la zona que era un restaurante irlandés donde cenamos de lujo, la mejor cena fuera de casa de todo el viaje y además barata yo me pedí un chuletón que estaba buenísimo y Sandra una lasaña también estupenda.



Tras la cena y el espectáculo nos fuimos para el hotel a planchar la oreja y al día siguiente tras desayunar nos dirigimos al casco histórico de la ciudad dentro de las murallas, donde aparcamos y pagamos el tiquet de rigor para el parquímetro y nos dirigimos a la plaza donde se encontraba el palacio de los papas de Aviñón.






Tras echar un vistazo a los edificios de la plaza nos acercamos para entrar dentro del palacio de los papas.

Un paseo por Arlés al anochecer.

Tras ver las Arenas de Arlés estuvimos dando una vuelta por la ciudad viendo otros edificios antes de continuar camino hacia Aviñón.
Dado que era tarde, estaba empezando a anochecer y la mayoría de los sitios estaban cerrados no entramos en ninguno.

Pero nos paramos a observar desde fuera varia iglesias y edificios que llamaron nuestra atención.